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12/17/2015 7:16:53 PM Siete

Nido de dolor

ten piedad de mi cuerpo trémulo.

Una lámina de papel invisible separa al felíz del infeliz

Cocino para vos y para

nuestros hijos

bailemos por favor, bailemos desnudos.

Trabajo para nosotros y para nuestros hijos

gocemos por favor, gocemos juntos.

Destino de tiempo heterogéneo y de lugares espesos por su olor.

Tiempos de suerte y fatalidad.

Me dejo, aprendí a dejarme.

Y de mis pies se desprenden largas raíces filamentosas, enjambradas, finísimos

hilos porosos que absorben minerales, líquidos alimenticios... Estoy celeste en

Buenos Aires, junto a cadáveres amigos. Estoy celeste en Buenos Aires respirando

vientos,.. ¡vivo!

Madre si todavía me acuerdo del día que me curaste

Padre si todavía me acuerdo del día en que me enseñaste a pescar

Hermanos... ¡hermanos!,

si todavía me acuerdo de, cuando vivíamos juntos

Abrí la ducha y preparé los

toallones, desnudé su cuerpo de niña y la bañé con devoción La envolví, la sequé, le peiné su brillante cabellera. Cabeza amorosa... ¡tanta inocencia!

Una lámina de papel invisible separa al feliz del infeliz

Vuelvo a la religión después,

mucho después del destierro.

Te amo Dios, aunque no te comprenda

Siete.